Después de una reunión larga por Google Meet, Microsoft Teams o Zoom, nadie tiene ganas de volver a escucharla entera para redactar el acta. Con Transcribo puedes transcribir tu reunión a texto directamente en el navegador, gratis y sin crear ninguna cuenta, use tu equipo la plataforma que use. Solo grabas la reunión, exportas el vídeo o el audio y lo sueltas aquí. El modelo Whisper corre dentro de tu propio navegador con WebGPU, así que tu audio no sale de tu dispositivo en ningún momento: nada se sube a un servidor. Da igual que trabajes con Teams en la oficina, con Meet en la universidad o con Zoom en una llamada de cliente; está optimizado para el español con todos sus acentos. En pocos minutos tienes el texto completo listo para copiar en tus notas, repasar los acuerdos o preparar el acta. Sube tu grabación y empieza a leer lo que se dijo en vez de volver a escucharlo.
Tira el audio aquí
MP3, WAV, M4A, OGG, MP4… o haz clic para buscar
Cuando el acta tiene que reflejar exactamente qué se acordó, resumir de memoria no basta. Sube la grabación de tu reunión y obtén la transcripción palabra por palabra de todo lo que se dijo. A partir de ese texto redactas un acta fiable en la que puedes citar frases concretas, decisiones y responsables sin miedo a inventarte nada. Es especialmente útil en reuniones de comité, juntas de vecinos o comités de dirección, donde cada matiz cuenta y luego hay que justificar los acuerdos. Como el texto sale con marcas de tiempo si exportas en SRT, puedes volver al minuto exacto de la grabación para comprobar cualquier frase antes de darla por buena en el documento final.
En un equipo remoto, el daily o la reunión de seguimiento se llena de detalles que nadie apunta y que luego hacen falta. Graba el standup en Meet o Teams y pásalo a texto para tener un registro de qué dijo cada persona sobre sus tareas, bloqueos y próximos pasos. Con la transcripción a mano puedes extraer los puntos de acción sin depender de que alguien tomara notas en directo. También sirve para quien no pudo asistir: en lugar de ver la grabación entera de veinte minutos, lee el texto en dos y se pone al día. Guardas el TXT en tu gestor de tareas y el equipo tiene una fuente única de lo que se habló.
Las reuniones uno a uno, las revisiones de rendimiento o las llamadas de descubrimiento con clientes están llenas de frases que conviene recordar con exactitud. Al transcribir la grabación tienes por escrito los compromisos, las objeciones y las peticiones tal cual se formularon, sin filtrarlas por tu memoria. Eso te permite hacer un seguimiento honesto y preparar la siguiente conversación con datos reales. Para una llamada de ventas, la transcripción te deja repasar cómo reaccionó el cliente a cada punto y detectar qué argumentos funcionaron. Y como el procesamiento ocurre en tu equipo, puedes transcribir conversaciones sensibles con un cliente sin que ese audio pase por servidores de terceros.
Las reuniones de planificación, las retrospectivas trimestrales o las formaciones internas pueden durar una hora o más, y volver a escucharlas es impensable. Transcribo no te pone límite de duración ni de número de archivos: sueltas la grabación completa y la conviertes en un documento que puedes buscar con Ctrl+F para saltar directo al tema que te interesa. En lugar de arrastrar la barra del vídeo buscando aquel comentario, escribes una palabra clave y llegas al momento exacto. Para sesiones muy largas conviene usar un ordenador en vez del móvil, porque va bastante más rápido.
Activa la grabación dentro de la propia app: en Microsoft Teams abre el menú de tres puntos y elige Grabar; en Google Meet usa Actividades y luego Grabación; y en Zoom pulsa Grabar, mejor "en este equipo" para tener el archivo local. Cuando termine la reunión, descarga el archivo. Meet y Teams guardan la grabación en Drive o SharePoint, desde donde puedes descargarla; Zoom te deja tanto el vídeo MP4 como una pista de audio M4A aparte. Cualquiera de esos formatos sirve para el siguiente paso.
Abre Transcribo en tu navegador y arrastra el archivo, o pulsa para seleccionarlo. Acepta MP4, WebM, M4A, MP3, WAV, OGG, OPUS, FLAC y AAC, así que da igual si subes el vídeo entero o solo la pista de audio; si tienes el audio suelto, va todavía un poco más ligero. Elige español como idioma para que reconozca bien los acentos y la terminología del equipo. No hace falta registrarse ni instalar nada: el modelo se descarga la primera vez y, a partir de ahí, funciona incluso sin conexión.
Cuando termine, tienes el texto de la reunión delante. Repásalo por encima para corregir algún nombre propio o término técnico poco común, algo normal en cualquier transcripción automática. Exporta en TXT si quieres el texto limpio para el acta, o en SRT si prefieres conservar las marcas de tiempo. Ese SRT es tu mejor aliado para saber quién habló y cuándo: aunque Transcribo no etiqueta a cada persona, con los tiempos puedes ir a la grabación y asignar cada bloque a su interlocutor mientras montas el acta.
Las herramientas de acta automática suelen pedirte cuenta, meter un bot en la reunión y subir todo a la nube con planes de pago por minutos. Transcribo es distinto: trabaja sobre la grabación que tú ya tienes, en tu navegador y sin límite. Así se compara con dos opciones habituales para la transcripción de reuniones online.
| Opción | Precio | Límite | Privacidad | Registro |
|---|---|---|---|---|
| Transcribo | 0€ | Ilimitado | En tu dispositivo | No |
| Otter.ai | Desde 0€ | 300 min/mes (plan free) | En la nube | Sí |
| Zoom AI Companion | Incluido en plan de pago | Según tu plan de Zoom | En la nube | Sí |
No. Transcribo no entra en tu reunión de Zoom, Meet o Teams ni añade ningún bot a la llamada. Tú grabas la reunión con la función que ya trae la propia app y luego subes ese archivo aquí. Transcribo solo transcribe la grabación exportada; no participa en la videollamada en directo ni necesita acceso a tu calendario ni a tu cuenta.
No etiqueta a cada participante por su nombre; genera un texto lineal de todo lo hablado. Para saber quién dijo qué, exporta en SRT: con las marcas de tiempo abres la grabación en el momento exacto y asignas cada bloque a su interlocutor mientras redactas el acta. Es un paso manual, pero rápido en reuniones de pocas personas.
No hace falta que lo saques a mano. Transcribo acepta el vídeo MP4 directamente, así que puedes subir la grabación tal cual. Aun así, Zoom suele guardar también un archivo de audio M4A junto al vídeo; si subes ese, la transcripción empieza un poco antes porque el archivo pesa menos. Cualquiera de los dos funciona igual de bien.
Sí. Todo el proceso ocurre dentro de tu navegador con WebGPU: el audio de la reunión no se sube a ningún servidor ni pasa por la nube. Eso lo hace apropiado para actas de reuniones internas, temas de recursos humanos o llamadas con clientes bajo acuerdo de confidencialidad, porque la grabación no sale de tu dispositivo en ningún momento.
Sí, aunque con un matiz. El reconocimiento es muy bueno en español y en más de noventa idiomas, pero cada archivo se transcribe eligiendo un idioma principal. Si en la reunión se mezclan español e inglés, elige el predominante; las frases en el otro idioma pueden salir peor. Para reuniones muy bilingües, transcribir por tramos da mejor resultado.
No hay problema: no existe límite de duración ni de número de grabaciones. Puedes subir una reunión de una hora, de dos o las que hagan falta. En archivos muy largos conviene usar un ordenador con WebGPU en lugar del móvil, porque va bastante más rápido.
Otras herramientas meten un bot en tu llamada y suben todo a la nube; Transcribo pasa tu reunión de Zoom a texto en tu propio navegador, gratis, sin registro y sin que el audio salga de tu dispositivo. Sube tu grabación y ten el acta lista hoy.
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