Transcribo usa Whisper, el modelo de reconocimiento de voz de OpenAI, ejecutándose directamente en tu navegador. Esto es posible gracias a WebGPU, una tecnología que permite a la web acceder a la GPU de tu dispositivo para cálculos de IA.
Cuando subes un archivo de audio, este se procesa enteramente en tu dispositivo. El audio nunca se sube a ningún servidor. No lo almacenamos, no lo escuchamos, no lo compartimos.
Al entrar en la página, el motor de transcripción se carga automáticamente en segundo plano (unos 136 MB). Esto ocurre una sola vez — el motor se cachea en tu navegador (OPFS). Las siguientes veces funciona sin conexión a internet y arranca instantáneamente.
Mientras se carga, ya puedes subir un archivo. La transcripción empezará en cuanto el motor esté listo, sin que tengas que hacer nada más.
Nada. Tu audio se procesa en tu dispositivo y se borra de la memoria al terminar. No se envía a ningún servidor, no se guarda en ninguna base de datos, no se comparte con terceros. Es privacidad por diseño, no una promesa.
Para videos de YouTube, Transcribo extrae los subtítulos disponibles directamente desde YouTube. Pega la URL y obtén la transcripción en segundos. Si el video no tiene subtítulos, no se puede transcribir (de momento). Más información sobre YouTube →
Si tu navegador puede reproducirlo, Transcribo puede transcribirlo:
Descarga tu transcripción en dos formatos:
En el modo navegador, tu audio nunca sale de tu dispositivo. Esto significa: